Las inversiones en bienes raíces en España, así como en sectores emergentes como las inversiones en energías renovables y las inversiones en startups tecnológicas, se han consolidado como opciones de interés para quienes buscan diversificar su portafolio. Con un entorno económico dinámico y marcos regulatorios en evolución, estos ámbitos presentan oportunidades que pueden resultar atractivas para diferentes perfiles de inversores.